
...después de todo ya le había caído un buen remojón. El barquito de papel saltaba arriba y abajo y, a veces, giraba con tanta rapidez que sentía vértigos. Pero continuaba firme y sin mover un músculo, mirando hacia adelante, siempre con el fusil al hombro.
El soldadito de plomo?!?
ResponderSuprimir:)
SuprimirSí, es el momento en el que el soldadito de plomo es lanzado al agua de un canal en un barquito de papel fabricado por unos chiquillos que lo han encontrado en la calle.
ResponderSuprimirEl soldadito de plomo, Hans Christian Andersen.